Domingo, 20 de abril de 2008


Cualquier cosa valiera por mi vida

esta tarde. Cualquier cosa pequeña

si alguna hay. Martirio me es el ruido

sereno, sin escrúpulos, sin vuelta

de tu zapato bajo. ¿Qué victorias

busca el que ama? ¿Por qué son tan derechas

estas calles? Ni miro atrás ni puedo

perderte ya de vista. Esta es la tierra

del escarmiento: hasta los amigos

dan mala información. Mi boca besa

lo que muere, y lo acepta. Y la piel misma

del labio es la del viento. Adiós. Es útil

norma este suceso, dicen. Queda

tú con las cosas nuestras, tú, que puedes,

que yo me iré donde la noche quiera.

 

Claudio Rodriguez







Publicado por Swanilda @ 14:02  | Poesia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios