
Por causas ajenas a mi voluntad, hoy he pasado casi todo el
día observando una parte de este cuadro cientos de veces, y me dado cuenta, que
pese haber visto el original hace unos año en el Museo del prado, no conocía
apenas esta obra fascinante de El Bosco. So lo recordaba, como curiosidad, que
en la parte derecha del mismo en, El Infierno, aparece el rostro del artista. A
sí que cuando he llegado, no he podido resistir la tentación de buscar
información sobre el cuadro, y aquí os dejo este breve resumen para aquel que
como yo, este deseoso de saber.
Se considera a este tríptico la obra cumbre del pintor
Holandés El Bosco, esta realizada en óleo sobre tabla. Fascinante, misteriosa y
atrayente, es una obra de gran simbolismo que hoy en día no ha sido
completamente interpretada. Como tampoco los especialistas se han puesto de
acuerdo en que época de la vida del pintor fue creada, si en su juventud o en
su madurez.
Se cree que el cuadro fue pintado para Enrique III de
Nassau, cuando murió lo heredo su hijo René de Châlon , y luego fue pasando de
mano en mano hasta que lo compró
Felipe II y lo mando al monasterio de El Escorial el 8 de
julio de 1593. Final mente llega al museo del Prado en 1936 donde estuvo
protegido durante la guerra civil española.
El tríptico cerrado muestra el tercer día de la creación, el
numero tres era considerado un numero completo, ya que en si mismo encierra el
principio y el fin. Y aquí al cerrarse, se trasforma, en el numero uno, en el círculo. En la parte
superior esta escrita la frase extraída del salmo 33, IPSE DIXIT ET FACTA S(U)NT / IPSE
MAN(N)DAVIT ET CREATA S(U)NT. El lo dijo, y todo fue hecho. El lo mandó, y todo
fue creado.
El tríptico abierto representa en el panel izquierdo, El
jardín del Edén, el paraíso en el ultimo día de la creación con Adán y Eva.
En la parte central, El jardín de las delicias, representa
la locura desatada: la lujuria. Aparece el acto sexual y se descubren todo tipo
de placeres carnales, que eran la prueba de que el hombre había perdido la
gracia.
Por ultimo el panel de la derecha, El infierno, donde el
pintor nos muestra un escenario apoteósico y cruel en el que el ser humano es
condenado por su pecado.
(La figura central
es un “Hombre-árbol “ que mira directamente al espectador y se a interpretado
en numerosas ocasiones como el rostro del propio artista que con un torpe
vendaje intenta ocultar una llaga producida por la sífilis ).
