miércoles, 12 de marzo de 2008

En tus manos




 

Como una  gota de lluvia,

que nace de la tormenta,

voy a caer en ti.

Me recoges entre  tus manos,

haciendo que resbale entre tus dedos

en un vaivén incansable,

jugando conmigo hasta la saciedad.

después me dejas caer,

me sacrificas sin pensar

sin importarte, que deje de existir.





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