Mi?rcoles, 12 de marzo de 2008





Por causas ajenas a mi voluntad, hoy he pasado casi todo el día observando una parte de este cuadro cientos de veces, y me dado cuenta, que pese haber visto el original hace unos año en el Museo del prado, no conocía apenas esta obra fascinante de El Bosco. So lo recordaba, como curiosidad, que en la parte derecha del mismo en, El Infierno, aparece el rostro del artista. A sí que cuando he llegado, no he podido resistir la tentación de buscar información sobre el cuadro, y aquí os dejo este breve resumen para aquel que como yo, este deseoso de saber.

 

Se considera a este tríptico la obra cumbre del pintor Holandés El Bosco, esta realizada en óleo sobre tabla. Fascinante, misteriosa y atrayente, es una obra de gran simbolismo que hoy en día no ha sido completamente interpretada. Como tampoco los especialistas se han puesto de acuerdo en que época de la vida del pintor fue creada, si en su juventud o en su madurez.

 

Se cree que el cuadro fue pintado para Enrique III de Nassau, cuando murió lo heredo su hijo René de Châlon , y luego fue pasando de mano en mano hasta que lo compró

Felipe II y lo mando al monasterio de El Escorial el 8 de julio de 1593. Final mente llega al museo del Prado en 1936 donde estuvo protegido durante la guerra civil española.

 

El tríptico cerrado muestra el tercer día de la creación, el numero tres era considerado un numero completo, ya que en si mismo encierra el principio y el fin. Y aquí al cerrarse, se trasforma,  en el numero uno, en el círculo. En la parte superior esta escrita la frase extraída del salmo 33,     IPSE DIXIT ET FACTA S(U)NT / IPSE MAN(N)DAVIT ET CREATA S(U)NT. El lo dijo, y todo fue hecho. El lo mandó, y todo fue creado.

 

El tríptico abierto representa en el panel izquierdo, El jardín del Edén, el paraíso en el ultimo día de la creación con Adán y Eva.

En la parte central, El jardín de las delicias, representa la locura desatada: la lujuria. Aparece el acto sexual y se descubren todo tipo de placeres carnales, que eran la prueba de que el hombre había perdido la gracia.

Por ultimo el panel de la derecha, El infierno, donde el pintor nos muestra un escenario apoteósico y cruel en el que el ser humano es condenado por su pecado.

 

(La figura central es un “Hombre-árbol “ que mira directamente al espectador y se a interpretado en numerosas ocasiones como el rostro del propio artista que con un torpe vendaje intenta ocultar una llaga producida por la sífilis ).


 

 


Publicado por Swanilda @ 15:25
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